lunes, 10 de enero de 2011

SI NO CREYERA...

SI NO CREYERA, que en un año nuevo pudiera despertar el verso que duerme aburrido en algún rincón,

SI NO CREYERA, en el verbo, en la posibilidad de cambiar las cosas, en la posibilidad de amar realmente al prójimo,

SI NO CREYERA, en la posibilidad de cantar en un nuevo día;






Me sentaría a la mesa a platicar con la maldad y la tristeza,




con el ladrón, el traidor, con el nazi, con el judío, con el maestro,




con el cantor y con el poeta como si tal cosa y cenaríamos la alas




de la libertad y la pureza, la emasculación de las virtudes,




y de postre la longitud de las sonrisas de niños, cocinadas




por pederastas y sodomistas;




Dentendría entonces mi pies, ya no perseguiría al enemigo, dejaría injertos en el aire mis pensamientos blancos, y colgaría solo pensamientos rojos en las ramas de los árboles, no vería flores, sino solo ciudades, y vería como pudiéramos ser iguales a los animales…o peores.




Dejaría que me convidaran a la venta de los Boletos de Satán, a comprar mas tiempo para descansar, mientras se va la gente, hasta que ya nadie quede y me lleven también a las mazmorras de Satán y disfrute hozando en las malas costumbres y el engaño.




Pero sin embargo, desde la oscuridad seguiré actuando, pensando en el perro y el paisano, en terminar con todo lo pudrescente, en alejarme del animal con la oración y la risa, buscando el puente que lleve a mi alma del suelo a lo divino, y entonces oiga al viento susurrar como es la inestable arena, como es el sonido de los pájaros, como es la voz de los hombres, como es hacerse hermano de la vida.